Bueno, pues ha pasado muchísimo tiempo desde que publiqué la última entrada en la que estaba comenzando a experimentar un proceso vital que, ahora, tras ver las entradas antiguas de hace casi dos años, veo que me ha cambiado la vida por completo y no sabes hasta que punto.
Comentar estos últimos dos años en un solo post sería una locura, de modo que comenzare con la primera de las herramientas de Coaching que me tocó hondo.
LA RUEDA DE LA VIDA
La Rueda de la vida es una herramienta de Coaching que te ayuda a ver cuales son los puntos de mejora en tu vida, consiste en definir en un circulo los aspectos importantes para ti (el trabajo, la situación financiera, la salud, el descanso, tu pareja, tu familia…..) y valorar en que grado de satisfacción te encuentras con cada uno de estos aspectos.
Al principio parece una chorrada, piensas… Yo se lo que tengo que mejorar… pero cuando ves la gráfica de tu situación completa, te das cuenta de que tienes mucho que mejorar en tu vida para estar pleno. El problema es que normalmente vemos las situaciones por individualizado, y no en conjunto.
Cuando vi la mía me di cuenta de que hay aspectos como mi satisfacción con el trabajo que está muy mal, y en contraposición, mi satisfacción con respecto a mi ocio es muy alta… esto me indica que tengo que mejorar mi satisfacción en con el trabajo, posiblemente sacrificando algo de mi satisfacción con el ocio.
No se trata de sacrificar todo el ocio por todo el trabajo, se trata de que la rueda, que ahora se muestra llena de picos, sea redonda, tener una vida equilibrada.
Esto me mostró la principal vía de actuación con migo mismo. Tanto con mi trabajo de entonces como con mi futuro laboral y mi orientación. (ver entradas anteriores)
Aquí comenzó todo el proceso de cambio que me ha llevado a donde me encuentro actualmente. Realmente fue una experiencia muy simple que me cambió la vida. Comencé a verlo todo desde una perspectiva diferente, a ver la vida en conjunto, taño lo bueno como lo malo.
Las personas por defecto solemos ser pesimistas, es decir, vemos los problemas que se nos ven presentando de forma aislada, como si esa dificultad con la que nos encontramos un día concreto fuera lo único que existe y eso suele consumirnos toda la energía que tenemos de modo que no solemos conseguir superarla, o al menos, no con fuerzas de continuar superando otra dificultad que se nos presente.
Al comenzar a verlo todo “desde fuera” , con cierta distancia, puedes darte cuenta de que no es solo un (o varios) problema lo que tienes, si no un montón de cosas positivas que te marchan bien en la vida y que son lo que te dan energía para enfrentarte a esa dificultad que te has encontrado.
Yo lo vi claro en aquel momento. Tras conocerme un poco mejor a mi mismo y conocer y ser consciente de mis aptitudes y actitudes, pararme a analizar la situación laboral en la que me encontraba y las expectativas de futuro que cabría esperar, la única solución o paso a seguir que vi fue analizar bien lo que estaba ocurriendo en el mercado de trabajo y orientarme mejor o lo pasaría realmente mal.
¿Podría hacerlo? Por supuesto. A efectos prácticos, tenia muchas otras áreas de mi vida en las que me iba realmente bien y de las que podía “extraer recursos”, lo que viene siendo tiempo, para centrar los en esta tarea que tenía entre manos.
Entre tanto, durante el proceso de Coaching continuábamos avanzando y viendo ejemplos de personas que realmente se habían encontrado con verdaderas dificultades en su vida, muchas de ellas famosas, de las que, a pesar de su fama, no sabemos prácticamente nada. Os dejo un ejemplo.
Este hombre no ha conseguido estar así sin luchar, y la forma en la que lo ha conseguido no es otra que teniendo una actitud positiva y constructiva ante la vida.
¿Qué hice yo? Comenzar un largo proceso de transformación personal que me ha llevado hasta el día de hoy con esta misma filosofía. Trabajo diario, actitud positiva (independientemente de lo que me encontrara cada día y de las dificultades que surgieran, que no han sido pocas) y sobre todo, pensar antes de actuar.
Basta con una pregunta muy sencilla antes de tomar una decisión: ¿Esto me puede acercar a mi objetivo?
Espero que tanto la herramienta como el ejemplo y la sencilla pregunta te puedan ayudar. A mi, desde luego, lo han hecho.
Continuaremos otro día con el proceso de cambio.
J.